Coloque
las rebanadas de pan en el plato y vierta agua hasta
cubrirlas. Enseguida, deseche el agua, escúrralas un poco
con las manos y colóquelas en el bol. Sobre el bol ralle
la cebolla y añada las huevas, el limón, el aceite y la
pimienta. Luego, con la batidora haga una pasta homogénea.
Sirva inmediatamente o guarde, refrigerado, en recipiente
tapado hasta 3 días