porotos
blancos
sal y pimienta negra
tallos de salvia (no es imprescindible)
1 cebolla grande cortada en rodajas finas, perejil cortado
muy fino
jugo de limón, vinagre y aceite
Poner en
remojo los porotos toda la noche anterior. Ponerlos a
cocer en agua salada hasta que esten tiernos. Para mejorar
el gusto, añadirle en la cocción la salvia (si se tiene).
Sacar y dejar enfriar. Añadir la cebolla, el perejil y
revolver con el aceite, la pimienta, la sal, el jugo de
limón y el vinagre