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Lavar
las hojas de acelga y pasarlas por agua caliente.
Colocarlas con la nervadura para arriba y, luego de
retirarle las pencas, colocarle el relleno a lo largo
envolviéndolas sobre si misma (de una hoja podrán salir
más de un malfuf). Colocar en una olla una base de hojas
de acelga (las que hayamos descartado por estar
lastimadas) y sobre esas hojas colocamos los malfuf uno al
lado del otro hasta completar la base, luego agregamos
otra capa transversalmente y así sucesivamente. Una vez
colocadas las capas ponemos un plato boca abajo cubriendo
la capa superior, y sobre el plato colocamos un peso
(Puede ser una taza grande con agua, un trozo de mármol,
etc.) para evitar que los envueltos se levanten. Agregar
agua caliente con sal y limón, observando que vaya
penetrando debajo del plato hasta cubrir todas las capas.
Una vez que el agua rompa el hervor, bajar el fuego al
mínimo y hervir por espacio de cuarenta y cinco minutos.
Retirarlas una a una mojándose las manos con agua fría ya
que el malfuf hay que servirlo bien caliente. Servirlo con
limón y, si es posible con lavan frío
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