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Cortar
una nalga desgrasada en trozos a lo largo de un ancho
aproximado a 4-5 cm. Dar forma de cilindro apretando con
las manos.
Salar
los trozos con abundante sal gruesa y colocarlos en una
fuente para que pierda su jugo. Ir rotando la posición de
los "cilindros" cada cuatro horas. Aproximadamente luego
de 24 a 36 horas la carne debe estar seca. Una vez logrado
éste punto agregarle el chemen, el que previamente fue
mezclado con agua caliente hasta lograr una pasta con una
consistencia liviana. Unir ésta mezcla con la carne
cubriéndola totalmente. Atravesar por uno de los extremos
de cada cilindro un hilo para poder colgarlo de una soga y
dejarlo secar (tres o cuatro días aproximadamente
dependiendo del clima). Cuando esté casi seco, descolgar y
"pintarlo" de rojo con una mezcla de chemen, pimentón y
agua caliente. Volver a colgar y dejar secar totalmente.
Una vez seca se puede consumir o guardar en el
frigorífico, donde se conserva perfectamente. Cortar en
rodajas y servir con manteca y pan árabe |