Se
desgranan los jojotos y se muelen muy finos, luego
se mezclan con el queso rallado finamente, el
papelón y la sal, hasta obtener una mezcla
homogénea, de quedar muy espesa agregar un poco de
leche. En un budare o sartén bien caliente untado
ligeramente con aceite, se coloca un poco de la
mezcla (haciendo una torta fina) se deja dorar y
luego se voltea dorando por el otro lado. Las
cachapas se comen bien calientes y se untan con
mantequilla, se pueden acompañar o rellenar con
queso de mano, para rellenar corte un queso de mano
a la mitad colóquelo en la cachapa y dóblela.
Disfrute de este plato una mañana dominguera o una
noche cualquiera que quiera evocar la fértil
plenitud de esta tierra y si consigue un buen "suero
de leche" báñela sin temor que su cachapa se hará
divinamente inolvidable...