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Sancoche
los tomates en agua hirvientes, pélelos y deje enfriar
en agua fría. Pique los ajíes en pedazos extrayendo una
parte de las semillas y sus venas y póngalos a licuar
junto con los tomates sancochados, agréguelos el agua y
poca sal. Luego cierna y añada a este puré la cebolla,
gotas de limón y el culantro picado, si lo desea. El ají
preparado en esta forma se puede guardar en el
refrigerador, en frasco de cristal con tapa
manteniéndolas una semana sin cambiar el sabor
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