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Mezcle
en una batidora la quinoa con una taza de agua por unos
5 segundos a alta velocidad. Baje la velocidad de la
batidora a la mínima por otros 15-20 segundos. Añada
otra taza de agua a la mezcla. Deje que la mezcla se
asiente por un rato. Añada otras dos tazas de agua
caliente. Con un paño limpio exprima todo el contenido
de la mezcla. Repita el proceso (pasos 2 y 3) con otras
dos tazas y media de agua. Añada la sal y el sirope.
Manténgala refrigerada.
Una vez que usted aprenda a preparar una leche vegetal,
habrá aprendido los principios fundamentales para hacer
cualquier tipo de leche. Su imaginación será su límite.
Recuerde el primer principio es remojar las semillas o nueces en agua por
un tiempo suficiente para ablandarla. Por lo regular
unas 10-24 horas serán más que suficientes. Por lo
general el agua deberá ser fría o tibia. Algunas veces
será caliente. Una vez ablandadas estarán lista para ser
molidas ya sea con un procesador de alimentos, con una
licuadora (batidora) o cualquier instrumento culinarios
que pueda fragmentar finamente o moler las semillas.
El segundo principio es el de usar una cantidad apropiada de semillas.
Con la soya recuerde que hay unas dos mil variedades
cada una de ellas pudiera darle un sabor diferente. La
más comúnmente usada es la blanca. Si la mezcla se sale
muy concentrada, deberá diluirla al gusto. El tercer
principio es ser creativo. Añada frutas al gusto.
Recuerde su gusto y el de su familia son únicos. No se
desanime. Si esta muy concentrado, dilúyalo; si esta muy
amargo, añada frutas o miel o cualquier endulzante
natural
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