Se
pican los zapallitos italianos, las cebollas y
el pimentón muy finos. Se ralla la zanahoria. Se
sofríen en un sartén junto a los aliños y el
perejil picado hasta que estén semi cocidos. A
este sofrito se le agregan la leche, los huevos
y tres cucharadas de pan rayado. Se vierte la
mezcla en una fuente o en compotas de greda
individuales, se cubre con queso parmesano y
luego se espolvorea con pan rallado hasta que
todo esté cubierto. Se pone al horno a 200
grados, durante 20 a 25 minutos (hasta que esté
dorado). Se sirve con ensalada de tomates a la
chilena