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Es
preferible utilizar una fuente de calor de alto poder,
constante y fácil de controlar, como el gas propano.
Cocine la totalidad de los ingredientes en el caldero,
cuyas paredes laterales deberán ser engrasadas
previamente para reducir el inflamiento. Controle la
cocción con el termómetro. La temperatura de cocción que
deberá ser alcanzada es de 50ºC (90ºF) por encima del
punto de ebullición del agua. Es conveniente apagar la
fuente de calor cuando la temperatura indica +48ºC (+86ºF)
para terminar la cocción sin que la mezcla se queme.
Cuando la temperatura de cocción sea alcanzada, detenga
la cocción introduciendo el caldero en un baño de hielo.
Enseguida coloque el caldero en el baño María que
contenga agua hirviendo de manera que permita mantener
la mezcla maleable durante la etapa de moldeado. Con
ayuda de un pequeño cucharón, vierta la mezcla en los
moldes o por goteo sobre una superficie lisa y fría.
Retire del molde los caramelos cuando la temperatura lo
permita. Los caramelos pueden ser envueltos en una
película de celofán, una hora después de haber sido
retirados del molde. Si la tasa de humedad continúa
estable, podrían conservarse hasta 6 meses a la
temperatura ambiente sin que se cristalicen |