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1. Presentar la botella antes de
abrirla a quienes van a degustar su contenido. En
caso de haber sido enfriada, sacarla con una
servilleta
2. Cortar la cápsula por debajo del
gollete para evitar su contacto con el vino
3. Observar la cabeza (parte
superior) del corcho y comprobar su correcto estado
4. Clavar la punta del sacacorchos
en el centro del tapón e introducir la espiral sin
cruzarlo en su totalidad. Extraer el corcho de forma
progresiva. Realizar toda la operación sin mover la
botella
5. Retirar el tapón del sacacorchos
y oler la cara inferior para comprobar su correcto
estado
6. Limpiar cuidadosamente el
gollete de la botella con la servilleta
7. Servir una pequeña cantidad en
la copa del anfitrión para que emita su juicio y dé
permiso para servir
8. En el caso de los vinos de
guarda se procede a decantar el líquido en una
botella de gran balón (decantador). La acción
permite eliminar algunos restos sólidos que el
líquido pudiera tener y evitar la reducción que le
ha otorgado la larga estancia
de
su envasado (abrir el vino).
9. Si el vino es correcto, llenar
las copas hasta un máximo de dos terceras partes de
su capacidad |