La
porción necesaria de fécula o almidón de maíz
para espesar una salsa es de 50 g cada ½ litro
de líquido
Para que no se agrume el almidón, se lo disuelve
primero en líquido frío antes de incorporar el
resto a la preparación. Luego es necesario
revolver hasta que llegue al punto de hervor,
durante un minuto, para que se espese y la salsa
quede brillante